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Nutrición
Dietética de perros y gatos
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Nutrición
Natural de Carnívoros Domésticos
Escrito
originalmente para la Página de Romeo y Sol
limentar una dieta natural a un carnívoro básicamente consiste
en dar alimentos crudos biologicamente apropiados para ellos.
Se trata de alimentar a los perros y gatos adecuadamente.
La meta de este tipo de alimentación es maximizar la salud,
longevidad y capacidad reproductiva, de modo que se minimice
la necesidad de intervención veterinaria. Veamos a continuación
el error que suponen los mitos generalizados sobre la alimentación
de nuestros compañeros carnívoros y la importancia de alimentar
una dieta a base de alimentos crudos.
Mitos
sobre la nutrición de los carnívoros domésticos
Hay
una serie de mitos que, por desgracia, están inculcados en
la mente de la mayoría de la gente, que hacen que el uso de
alimentos comerciales para animales de compañía esté tan extendido
y que creo importante destacar a modo de resumen con el fin
de resaltar el error que ello supone.
Uno
es que los perros y gatos domésticos tienen un sistema digestivo
"debilitado", lo cual no tiene sentido alguno, pero es lo
que hace que se crea que no deben comer carne ni huesos crudos,
es decir, sólo deben comer alimentos procesados por calor.
Otro
de estos mitos es que es muy dificil alimentar a un perro
o un gato sin formación específica en nutrición canina y felina.
La triste realidad es que la gran mayoría de los veterinarios
no tienen apenas conocimientos de nutrición canina y felina
más que los adquiridos en cursos y seminarios impartidos por
las grandes casas comerciales y, por tanto, no entienden que
se pueda alimentar a nuestros compañeros sin necesidad de
la ayuda de dichas casas comerciales, las cuales nos quieren
hacer pensar esto mismo para su propio beneficio económico.
Otro
es que cada comida tiene que ser perfectamente equilibrada.
Si pensamos por un minuto como comemos nosostros mismos, nos
damos cuenta que esto es antinatural, no vamos a un restaurante
y pedimos porcentajes de nutrientes para hacer una comida
completamente equilibrada, sino que alcanzamos ese equilibrio
con el tiempo a lo largo de varias comidas. Viendo las costumbres
de los carnívoros salvajes, entendemos que ellos hacen lo
mismo.
Todo
esto lleva al siguiente mito que es que el mejor modo de alimentar
a un perro o a un gato es con alimentos comerciales perfectamente
equilibrados. Todos estos mitos han conducido a que se alimente
a los carnívoros domésticos de formas antinaturales, cuyos
resultados no pueden ser más que desastrosos como se está
viendo.
La
necesidad de una dieta basada en alimentos crudos y frescos
El
tema de si se deben dar alimentos crudos o cocinados a los
carnívoros domésticos es algo que confunde a mucha gente,
ya que hay veterinarios que, reconociendo parcialmente el
problema de los alimentos comerciales, recomiendan dietas
caseras pero cocinando los alimentos, aunque no tengan una
explicación para tal recomendación. Las razones por las que
se viene creyendo que es conveniente cocinar los alimentos
son diversas, algunas de ellas son algunos de los mismos mitos
que he comentado en el apartado anterior, otros por el miedo
a las bacterias y parásitos, además de que el cocinado hace
que el alimento no sea tan perecedero y finalmente muchos
creen que al cocinar los alimentos estos se vuelven más digestibles
y nutritivos.
Conociendo
la gran similitud entre nuestros carnívoros domésticos y sus
parientes salvajes, entendemos que su organismo está adaptado
a comer una dieta similar a los de estos últimos. No creo
que ningún biólogo haya observado ni a un lobo ni a un gato
montés que cocine su dieta. Cocinar los alimentos que damos
a los carnívoros domésticos, por tanto, es algo antinatural.
Los efectos del cocinado son destructivos sobre los alimentos:
•
El cocinado destruye las vitaminas, especialmente hace
que se pierdan las vitaminas hidrosolubles (complejo B y vitamina
C);
• El cocinado destruye las enzimas contenidas en los
alimentos crudos, que actualmente se consideran nutrientes
de gran importancia;
• El cocinado destruye los antioxidantes, imprescindibles
para prevenir enfermedades degenerativas al inhibir la formación
de radicales libres;
• El cocinado reduce el valor proteico y la biodisponibilidad
de las proteinas, volviendolas indigestibles y haciendo
que se pierdan aminoácidos esenciales, lo que conduce a enfermedades
carenciales;
• El cocinado produce alimentos "extraños" al modificar
la estructura molecular de grasas, proteínas y carbohidratos,
es decir los nutrientes principales que componen los alimentos
que no sólo los vuelve indigestibles, sino que cuanto mayores
sean los cambios, el organismo temina considerándolas como
moléculas extrañas, lo que resulta en enfermedades inmunomediadas
(alergias, enfermedades autoinmunes), aparte de que esas moléculas
extrañas pueden ser cancerígenas.
Son
más que conocidos los beneficios de una dieta sana basada
en alimentos frescos e integrales y no elaborados en las personas
debido a la gran cantidad de estudios que se han realizado
sobre este tema: frutas, verduras y hortalizas frescas y crudas
son la clave de una vida larga y saludable. ¿Por qué ha de
ser distinto en los otros animales?
El
hecho de administrar los alimentos crudos es muy importante
para la salud, al considerar que el procesamiento por calor,
incluso a bajas temperaturas, destroza o altera la mayoría
de los nutrientes esenciales y componentes alimentarios de
la dieta: enzimas, aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas y
minerales. Pareciera que las enzimas que contienen los alimentos
crudos no sean importantes, pero la realidad es que marcan
una gran diferencia. Cualquier alimento tratado por calor
para personas o animales, sea cocinado, esterilizado o pasteurizado,
carece de las enzimas necesarias para su correcta digestión,
además de las bacterias beneficiosas que también se destruyen
en ese proceso. Ni las personas ni los animales pueden existir
sin ingerir las enzimas de los alimentos. El calor, incluso
bajo, destruye estas moléculas, la congelación no. Además,
el calor altera la estructura molecular de los nutrientes
principales haciendolos no sólo indigestibles, sino transformándolos
en moléculas "extrañas" y destruye los antioxidantes, esenciales
para prevenir la oxidación de los nutrientes en el organismo
con la consecuente formación de radicales libres que son responsables
del envejecimiento prematuro y enfermedades degenerativas
como el cancer o las enfermedades autoinmunes. Cuando alimentamos
o comemos alimentos cocinados, lo que hacemos es poner una
carga sobre el higado y el pancreas, los cuales tienen que
trabajar el doble para digerir los alimentos y esto dificulta
sus otras funciones en el organismo. No es de extrañar, por
tanto, que cada vez haya más animales con pancreatitis, síndrome
de colon irritable, obesidad, alergias alimentarias, defensas
escasas ante enfermedades infecciosas, artrosis, cancer, problemas
renales, etc. Cuando cocinamos los alimentos estos retienen
los suficientes nutrientes para mantener con vida a un perro
o gato sin problemas de salud inmediatos, pero no les permiten
tener una vida larga y saludable. Los alimentos con vida son
esenciales para la salud, no hay otro modo de estar libre
de enfermedad. TODOS los cánidos y félidos tienen un organismo
diseñado para alimentarse de alimentos CRUDOS. El darles alimentos
cocinados lleva a deficiencias que resultan en una salud pobre
e incluso muerte prematura y esta salud pobre se hereda en
las generaciones venideras manifestándose cómo defectos congénitos.
Si
el dar alimentos crudos le preocupa por el posible contenido
de bacterias y parásitos a pesar de que su aparato digestivo
está adaptado para ello, y prefiere asegurarse que no va a
sufrir daño alguno, puede adoptar unas medidas de seguridad
que no tienen los efectos nocivos del cocinado:
1
• Si considera que los parásitos pueden presentar un riesgo,
no de carne de cerdo ni de caza mayor que no haya sido inspeccionada
por veterinarios y considerada apta para consumo humano.
2 • Puede añadir un buen antibacteriano natural de calidad
a la carne, el extracto de semilla de cítrico. No se debe
usar puro, sino diluido en agua y ahí empapar trozos de carne
y hueso o también añadir la dilución a la mezcla de verduras.
También se puede utilizar para matar bacterias en agua extraña
cuando viaja y con animales a los que se les ha diagnosticado
un sistema inmune debilitado o comprometido.
3 • También hay otros antibacterianos naturales. Los probióticos
son microorganismos beneficiosos que promueven un ambiente
intestinal sano. Puede utilizarse yogur natural ecológico
o probióticos no lácteos que contienen acidophilus/bifidus.
Hay estudios que demuestran que estas bacterias en probióticos
no lácteos son efectivas en un 97% en combatir E. coli. De
hecho, se recomienda seguir un curso de probióticos (mejor
no lácteos) a cualquier animal que esté o haya estado en tratamiento
con antibióticos.
4 • La alfalfa se ha demostrado efectiva contra bacterias
Gram-negativas (cómo Salmonella).
5 • Otros antibacterianos incluyen: manzanilla, ajo (Allium
sativum, que tiene cloruro de alilo cómo principio activo
y es muy efectivo contra parásitos cómo ascaris y tenias entre
otros), algas kelp, gengibre y perejil. El vinagre de manzana
orgánico, crudo y no filtrado mata algunas bacterias y contiene
muchas enzimas.
6 • También hay quien recomienda escaldar ligeramente la carne
por fuera vertiendo agua hirviendo por encima, no cocinándola.
Honestamente, yo nunca he visto la necesidad de hacer esto,
pero creo conveniente nombrarlo pues creo que cada uno debe
adoptar lo que mejor se ajuste a las necesidades de su perro
o gato.
7 • Para destruir posibles parásitos, congele la carne y manténgala
a temperatura inferior a -150ºC durante al menos 20 dias.
8 • Además del ajo (Allium sativum), otros antiparasitarios
naturales que puedes incluir en la dieta son las pipas de
calabaza (Cucurbita pepo, que son un tratamiento eficaz
contra los vermes planos), el aceite de germen de trigo y
las enzimas vegetales como las de papaya, piña o higos (que
destruyen la cubierta externa de los parásitos intestinales).
9 • Por último, si su perro o gato puede tener exposición
a heces de animales infestados o carne parasitada, haga un
análisis de heces en su veterinario cada 6 meses y sólo use
antiparasitarios convencionales si hay una infestación real
grave por vermes redondos o si hay presencia de tenias.
Conclusión
Para
proporcionar una vida larga y saludable a nuestros compañeros
carnívoros, la mejor nutrición es aquella que imita tanto
en contenido como en forma a lo que comen sus parientes salvajes
en su hábitat natural.