Nutrición
Equina
l igual que ocurre en todas las demás especies animales,
se observa que la salud de los caballos domésticos
mejora según la dieta se asemeja a los protocolos de
alimentación ancestrales, que llevan establecidos miles
de años en la existencia de los équidos, es
decir, a la dieta que comen los caballos salvajes.
La dieta se considera la base principal en cualquier sistema
de salud natural.
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El
primer factor, al igual que menciono para los carnívoros
domésticos, es evitar aditivos artificiales en el
alimento: si se le puede dar al caballo un pasto orgánico
o de agricultura ecológica, sin tratar con químicos
tales como fertilizantes o pesticidas artificiales, siempre
será mejor, y por supuesto evitar los conservantes
etoxiquina, BHA y BHT, colorantes y saborizantes. Todos
estos aditivos actúan como toxinas en el organismo
que contribuyen al desarrollo de enfermedades crónicas
y una salud pobre.
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Se
considera que el mejor forraje es de alfalfa orgánica,
ya que provee más nutrientes y energía que
otros y siempre asegurando que el proceso de manufactura
y almacenaje son óptimos.
- En
cuanto al grano, se deben dar cereales integrales preferiblemente
orgánicos, mejor que pellets o piensos altamente procesados.
Los alimentos comerciales llevan vitaminas sintéticas
añadidas que no se utilizan bien y carecen de las enzimas
naturales de las plantas, la clorofila y otras sustancias
beneficiosas que se encuentran en los alimentos naturales.
Los tres cereales principales a considerar son la avena, la
cebada y el maiz. La proporción de estos dependerá
del tipo de caballo, el trabajo a que se destina y preferencias
individuales. El maíz es altamente concentrado en energía
y se considera bueno para la digestión. La avena se
digiere rápido, pero aporta mucha menor energía.
La cebada es intermedia entre el maíz y la avena en
cuanto la energía que aporta. A algunos caballos simplemente
les va mejor con un tipo particular de grano.
- Se
les puede agregar vegetales frescos, hierba, alfalfa y complementos
naturales varios como ajo, algas, etc. Es mejor utilizar bloques
de sal o minerales separados y evitar las melazas.
Si
desea cambiar la dieta de su caballo, aconsejo que cualquier
cambio que realize se haga de forma muy gradual, ya que los
caballos son increíblemente susceptibles de sufrir cólicos
con los cambios bruscos (y hay otras patologías que en
menor grado también se asocian a los cambios bruscos
de alimentación como la infosura): a lo largo de unas
semanas ir agregando de a poco cada día los nuevos alimentos
e ir retirando lentamente los antiguos.
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