ser
posible, ¡se debe empezar por el cachorro! Cuando
decidimos tener un perro, automáticamente nos hacemos
responsables de sus actos y su comportamiento depende enteramente
de nosotros. Por eso, es importante dedicarle tiempo a su
enseñanza, aunque el perro no vaya a ser más
que nuestro compañero, no es algo exclusivo de perros
que se vayan a presentar a concursos de obediencia o destinar
a trabajos específicos como perros guía, de
búsqueda y rescate, etc. |
La importancia de educar bien al perro reside en que
un perro que muestra un problema de comportamiento realmente
no tiene un problema en sí, él se comporta
como cualquier animal de su especie. El problema surge
de su convivencia con nosotros los humanos: si nosotros
no le indicamos las pautas de comportamiento aceptables
en nuestra sociedad, él no tiene culpa ninguna
de comportarse como lo que es, un perro. Es muy triste
que por nuestra propia negligencia se tengan que poner
vidas humanas en peligro y sacrificar vidas caninas.
Todos
los animales tienen, para su supervivencia, una etapa
de aprendizaje durante su crecimiento. Conocer lo que
pueden aprender en cada momento de su infancia y aprovecharlo
es vital para una buena educación. Una vez esta
etapa ha pasado, es una tarea mucho más ardua
y dificultosa intentar corregir comportamientos derivados
de malas experiencias, una socialización pobre,
etc. El tener una parcela o un jardín no es la
solución para tener un perro, relegándole
ahí. Sin la correcta educación, el perro
desarrollará severos problemas de socialización
y aprenderá a escaparse, ladrar y demás
comportamientos que se hacen dificultosos para su vida
en la sociedad. Si no hay parcela o jardín dónde
relegarlos o cuando ya se ha convertido en problemático,
la solución común es abandonarlos y un
comportamiento así dificulta más aún
su posible futura adopción.
Si
ya no puede comenzar por el cachorro bien porque su
perro es ya adulto y no comenzó en su día
o bien porque su perro es adoptado de algún albergue
o perrera, no siga retrasándolo. Aunque resulta
más dificil, sobre todo si hay problemas de comportamiento
derivados de la negligencia anterior en el tema o incluso
del posible maltrato recibido, nunca es tarde para intentar
moldear su comportamiento y así prevenir futuros
problemas y/o solucionar algunos ya existentes.
Si
bien en mi práctica clínica diaria veo muchos
problemas de comportamiento asociados a la enfermedad
física de los pacientes - ¿quién
no al fín y al cabo se vuelve arisco o sufre un
cambio de carácter cuando se encuentra mal? - que
se resuelven favorablemente con el tratamiento homeopático
adecuado al inducirse la curación (recuerde que
en homeopatía tratamos al individuo como un todo,
síntomas mentales, emocionales y físicos),
muchos problemas de comportamiento no son más que
derivados de una falta de socialización o falta
de la dedicación que lleva integrar al animal en
la sociedad humana y/o traumas por sistemas que abusan
del castigo positivo. En estos casos, es fundamental asociar
a cualquier tratamiento homeopático y/o floral
de Bach, un programa de acondicionamiento, el cual la
mayoría de las veces incluye cambiar nuestra propia
actitud y comportamiento hacia nuestros compañeros
animales.
Es
por esto que he incorporado esta nueva sección
en mi web con lecturas recomendadas, para que cualquiera
pueda aprender cómo educar a su compañero
de un modo satisfactorio. Si no lo ha hecho todavía,
sugiero que comience leyendo los libros que aparecen en
la Tienda
al respecto y dedicándole el tiempo que haga falta
a su perro, incorporando los métodos sugeridos.
Si aún así tiene dudas o dificultades en
algún comportamiento, entonces consulte con un
profesional cualificado.
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