En la naturaleza la mayoría de los felinos son
solitarios y deben mirar por si mismos en su vida adulta,
lo que significa mantener a otros felinos competentes
fuera de sus límites de caza. Se pasan la mayor
parte de sus vidas observando, esperando y manteniento
el ojo sobre las posibles presas y otros depredadores
que pasen: Les gusta conocer y saber lo que pasa en
su territorio. Y les gusta la limpieza ya que los olores
y lo muerto espanta a las presas.
Muchos
de los problemas de comportamiento de los gatos se resuelven
tomando nosotros una actitud felina y entendiendo porqué
actúan de ese modo. Así por ejemplo, cuando
un gato orina o defeca fuera de la bandeja de arena,
está expresando agitación y descontento
con algo en su ambiente: puede que no le guste la bandeja,
dónde está esta colocada, la arena o simplemente
que no la encuentre suficientemente limpia. De igual
modo, un gato que marca (modo natural de marcar su territorio)
puede significar que está alterado por algún
cambio reciente en su vida y ambiente: un nuevo individuo
(humano o felino) en la casa, una actitud en usted más
agitada por estrés...
Los
principales problemas de comportamiento felino con los
que nos encontramos los veterinarios en la práctica
clínica suelen caer en esta categoría
de problemas de eliminación y también
en otras como agresividad (hacia otros felinos, humanos
o los propios cuidadores) o ansiedad por separación.
Como he mencionado, muchos son debidos a simple comportamiento
felino y entenderlo es lo que nos ayuda a resolverlo.
Otras
veces, puede ser un problema patológico
que los causa. Así por ejemplo, el problema de
eliminación inadecuada puede estar causado por
una alergia o por un FLUTD y un problema de agresividad
puede estar causado también por problemas inmunomediados,
uso excesivo de drogas, etc. En estos casos, será
imperativo instaurar un tratamiento médico y
eliminar la causa. A este nivel, la homeopatía
es a mi entender de elección ya que trata al
individuo como un todo equilibrando síntomas
mentales y emocionales a la vez que síntomas
físicos (y sobre todo si hay que eliminar drogas
por ser la causa), pero también se puede ayudar
con una dieta natural adecuada
como soporte, incluso terapia floral
de Bach y/o reiki.
Pero
otros muchas problemas son cuestión de entrenamiento.
En este sentido, se pueden aplicar los mismos principios
que aquellos comentados para perros. Si no quiere que
su gato salte encima de la encimera o de la mesa, arañe
su sofá, le de el tostón cuando quiere
comer y/o le despierte por la noche, en general se pueden
resolver moldeando el comportamiento.
Al
igual que para los perros, pero en el caso de los gatos
con mayor importancia, lo ideal es comenzar el entrenamiento
cuando son gatitos de meses de edad, ya que los felinos
son animales de costumbres aprendidas en la infancia
y luego de adultos son mucho más dificiles de
modificar. Así pues, es mejor decidir los límites
desde el principio y trabajar con constancia en el adiestramiento.
Nunca grite, regañe o pegue al gato, esto le
asustará y hará que rehuya el contacto
con usted. Actúe moldeando con refuerzo positivo
desde el principio para eliminar los comportamientos
indeseados y estos no crecerán: el adiestramiento
con clicker funciona muy bien en gatos también
(vea un gato entrenado en agility con clicker aquí,
otras dos películas de un gato entrenado con
clicker a saltar un aro aquí
y unas recomendaciones básicas en inglés
sobre el adiestramiento con clicker ilustradas con fotos
de otros gatos algo más grandes adiestrados con
clicker aquí)
La ventaja que presentan los gatos sobre los perros
en el aprendizaje es que son muy buenos imitadores y
por tanto aprenden mucho también del comportamiento
observado en otros individuos. Así pues si tiene
perro y gato en casa, aproveche esta ventaja dejándo
que su gato observe mientras adiestra a su perro también.
En
la Tienda
encontrará diversos libros sobre comportamiento
felino para más información y accesorios
varos que pueden serle útiles.