DISPLASIA
DE CADERA
Publicado
en Mi Comarca nº 58, Agosto 2003, p. 20.
El
término displasia de cadera se refiere a una malformación
de la articulación de la cadera. Desafortunadamente
es un problema común en los perros hoy en día.
La profesión veterinaria en general contempla esta
alteración como un problema genético complicado
con una serie de factores ambientales. Sin embargo, la causa
no se entiende bien realmente.
La
displasia no está presente al nacimiento del cachorro,
sino que se desarrolla durante el crecimiento del mismo formándose
una articulación laxa que permite demasiado movimiento
del hueso de la pierna (fémur) en el hueco de la cadera
donde debe ir alojado (acetábulo). Por esta laxitud
ligamentosa y de otros tejidos articulares que no pueden estabilizar
la articulación, se facilita la irritación y
el desgaste articular. Y además suele haber una tendencia
a la artrosis en el perro. Si se deja sin tratar, habrá
una pérdida gradual de la función de la extremidad
afectada.
El
tratamiento convencional se basa en una serie de procedimientos
quirúrgicos consistentes en cortar una serie de músculos,
reposicionar la articulación, quitar la cabeza del
fémur o directamente reemplazar la articulación
completa con una cadera artificial. Sin embargo, hay otros
métodos que prometen más, ya que las cirugías
en general no tratan el problema de fondo sino sólo
localmente y no previenen la artrosis a la larga.
El
mejor lugar dónde se debe empezar es en la prevención.
La alimentación a base de alimentos pobres y antinaturales
durante generaciones han contribuido en gran medida al desarrollo
de esta patología. Tanto la alimentación de
la madre como del cachorro son importantes y una gran medida
preventiva es alimentar a ambos una dieta cruda biológicamente
apropiada como la que sugería en mi colaboración
del mes pasado. No se debe caer en las falacias de que demasiado
calcio o una dieta rica en proteína causa este problema
porque esto es totalmente incierto. Es fundamental también
incluir vitamina C en la dieta ya que sí se sabe que
una de los factores que contribuyen al desarrollo de la displasia
es un escorbuto subclínico (una falta de vitamina C).
Para
perros más mayores que ya han desarrollado la patología,
además de la dieta cruda y la vitamina C, hará
falta un tratamiento de fondo con homeopatía y una
serie de suplementos dietéticos para intentar corregir
la laxitud ligamentosa y prevenir el desarrollo o el avance
de la artrosis individualizado para cada caso.