CANCER
EN PERROS Y GATOS
Publicado
en Mi Comarca nº 59, Septiembre 2003, p. 20.
El
cáncer por desgracia cada vez es más común
en los carnívoros domésticos. Las investigaciones
sugieren que la polución ambiental y los químicos
en los alimentos son los factores principales en el desarrollo
de este grupo de patologías. Desde mi punto de vista
hay muchos factores que pueden causar cáncer, pero
no tienen tal efecto a no ser que el individuo esté
en una condición debilitada y susceptible.
El
estado del sistema inmunitario y sus funciones es extremadamente
importante. Si un animal puede mantenerse en un estado de
salud excelente con una buena alimentación, pocos tóxicos,
ejercicio adecuado, acceso al aire fresco y al sol, y un ambiente
emocional estable, su sistema inmune será fuerte. Mientras
un animal débil puede sucumbir al efecto de los carcinógenos,
el fuerte tiene más probabilidades de resistirlos y
detoxificarlos. La prevención es lo mejor que podemos
hacer y lo más importante. Ninguna droga o vacuna puede
nunca tomar el lugar de un buen estado de salud.
Ciertas
influencias en las vidas de los animales incrementan su exposición
a carcinógenos y deberían evitarse. Estas incluyen
la exposición continuada al humo del tabaco, los paseos
en áreas transitadas de tráfico inhalando el
humo de los tubos de escape, el beber agua de charcos de la
calle que pueden contener hidrocarburos, el dormir encima
o cerca de un aparato de televisión, el someterlos
a pruebas diagnósticas continuadas con rayos X, el
uso de químicos tóxicos fuertes de modo continuado
como los antiparasitarios y el consumo de alimentos comerciales
para mascotas ricos en vísceras y harinas animales
(que concentran pesticidas y hormonas) y en conservantes y
colorantes artificiales que se sabe causan cáncer en
animales de laboratorio.
Ni
que mencionar tiene que además de las citadas precauciones,
una dieta fresca natural es imperativa tanto en la prevención
como en el tratamiento. Esta dieta se debe complementar con
vitaminas A, C y E así como incluir alimentos ricos
en vitaminas del grupo B y minerales traza.
Desafortunadamente
para un animal que ya tiene cáncer, el tiempo de la
prevención ya se ha pasado. Pero no está de
más evitar todas estas toxinas y así evitaremos
añadir estrés a un organismo ya dañado.
El tratamiento de este tipo de patologías es complicado.
Lo que podemos esperar de un tratamiento que ayuda entra en
tres categorías: mantener una buena calidad de vida
durante el tiempo que queda, extender la vida más allá
de lo que generalmente se espera o la curación de la
condición con disminución o desaparición
de los tumores.
La
mayoría de mis casos tratados con métodos alternativos
entran en las dos primeras categorías porque por desgracia
los animales con los que trabajo suelen estar muy debilitados
y enfermos. Aún así, la calidad de vida del
animal suele mantenerse muy buena, mucho mejor de lo esperado
durante el tratamiento nutricional y homeopático y
bastantes de ellos viven más tiempo del esperado, sobre
todo si son más jóvenes y no han sido sometidos
a cirugías. Aunque todo depende también del
tipo de cáncer, claro, y algunos llegan a curarse.