LAS
LIMITACIONES DE LA VETERINARIA CONVENCIONAL
Publicado
en Mi Comarca nº 61, Noviembre 2003, p. 20.
Como
todos los veterinarios, yo aprendí el enfoque convencional
de diagnóstico y tratamiento en la facultad, y lo practiqué
durante varios años. Este enfoque me dio algunos éxitos,
particularmente en el tratamiento de infecciones agudas y
traumatismos. Pero, cuando enfocamos los problemas de salud
desde esta perspectiva, nuestra mentalidad se torna tan especializada
y materialista que perdemos la visión de los procesos
y patrones más amplios. Enfocamos nuestra atención
en tal o cual droga o método quirúrgico o en
tal o cual órgano, casi siempre dejando de lado al
paciente como un todo o a un programa de prevención
y favorecedor de salud mucho más amplio. Es un poco
como aquel que va al hospital y que decía algo así
como "el cardiólogo se ocupa de mi corazón,
el neurólogo de mi cerebro, etc., pero y de mí,
doctor, ¿quién se ocupa?" Como resultado,
el efecto principal de la medicina contemporánea es
controlar y revertir síntomas y dolencias. La capacidad
inherente del organismo para curarse cuando se le da el soporte
necesario es totalmente ignorada. En lugar de fortalecer al
paciente, dichos métodos apenas si compensan las debilidades
del organismo.
En
nuestro afán de buscar una solución rápida
y fácil, tomamos una droga con la que intentar quitar
los síntomas molestos sin abordar la causa subyacente.
Desafortunadamente, algunas drogas modernas son extremadamente
buenas en hacer esto, como ocurre con los corticoides por
ejemplo, pero por dentro, el proceso de enfermedad sigue sin
ser visto, porque lo único que han hecho es taparlo,
no solucionarlo. Si uno es observador, cuando estudia historias
médicas de pacientes tratados vigorosamente y aparentemente
de modo exitoso con dichas drogas, ve que al tiempo (semanas
o pocos meses) esos animales desarrollan otra condición
nueva, generalmente mucho más seria que el problema
original. Por ejemplo, un animal con un problema de piel tratado
con corticoides durante un tiempo más o menos largo,
puede más tarde desarrollar una condición mucho
más seria como una pancreatitis o una insuficiencia
renal. Cómo desde el punto de vista convencional "el
árbol no nos deja ver el bosque", generalmente
se piensa que la nueva condición nada tiene que ver
con lo anterior. Sin embargo, desde el punto de vista homeopático
sí están relacionadas: el problema suprimido
simplemente ha ido hacia dentro a crear nuevas rutas en el
organismo, afectando ahora a órganos mucho más
importantes.
Si
a este problema principal no sólo de no solucionar
un problema de salud, que ya es bastante gordo, sino además
a la larga hacerlo mucho más serio, añadimos
otros problemas inherentes a las drogas como son los efectos
secundarios o incluso las enfermedades iatrogénicas
(inducidas por el medicamento) que producen, vemos que el
enfoque convencional como sistema de medicina deja mucho que
desear.