PROBLEMAS
DE COMPORTAMIENTO CANINO
Originalmente
publicado en Mi Comarca nº 63, Enero 2004, p.
20.
Una
vez que uno acepta a su perro como un perro, uno debe decidir
si uno está dispuesto a cambiar su propio comportamiento
y cómo interaccionar con su compañero canino.
Los humanos somos los que controlamos el ambiente del perro
y por tanto somos los humanos los que tenemos que aceptar
la responsabilidad de enseñar y mantener los comportamientos
que deseamos. Lo primero que tenemos que entender cuando nos
enfrentamos a comportamientos problemáticos es que
estos son comportamientos perfectamente normales para el perro.
En lo que respecta al perro, él no tiene un problema,
simplemente se está adaptando a su ambiente. El problema
se presenta en su convivencia con nosotros.
La
mayoría de los problemas de comportamiento se deben a
uno o más de los siguientes factores:
- Problemas
asociados al miedo - un bajo umbral al estrés y
el miedo asociado pueden conducir a un montón de problemas
de comportamiento: ansiedad por separación, agresividad
por miedo, micción por sumisión, no acudir cuando
se le llama, ladrido excesivo, micción y defecación
en casa, etc. A este nivel, un tratamiento homeopático
puede ayudar a elevar ese umbral y disminuir la sensibilidad,
pero también es importante que vaya asociado un programa
de entrenamiento destinado a ese mismo fin.
- Ruptura
en la comunicación canina - si entendemos que mismo
entre humanos muchas veces existen problemas de comunicación,
no es difícil comprender el obstáculo que presenta
la comunicación entre especies. Algunos problemas asociados
a esta ruptura en la comunicación son: ladrido excesivo,
comportamiento salvaje, no acudir cuando se le llama, arañar
puertas o morder muebles (u otros objetos), micción
y defecación en casa, tirar de la correa, etc. A este
nivel, moldear nuestro propio comportamiento para entender
a nuestro perro y un programa de entrenamiento que sea efectivo
en la comunicación con el perro son cruciales.
- Necesidades
básicas - los perros tienen unas necesidades básicas
que si no se satisfacen derivan en problemas como comportamiento
salvaje, escaparse, morder objetos, micción y defecación
en casa, etc.
- El
ambiente social - esto es importantísimo en la
vida de un perro e influenciará a todos los factores
arriba mencionados. Uno de los elementos clave en el ambiente
social del perro es su situación jerárquica
en la familia (para él su manada). Los humanos deben
estar siempre en una posición superior en esta jerarquía,
lo cual no implica que el perro tenga que tener miedo de aquellos
que estén por encima, sino todo lo contrario, debe
respetarlos y confiar en ellos. La confianza es otro elemento
clave en una relación equilibrada, si un perro confía
en su guardián, el estrés y miedo se reducen
considerablemente.
Un
buen programa de entrenamiento destinado tanto a prevenir como
corregir este tipo de problemas no es ni mucho menos el típico
programa de adiestramiento basado en las amenazas ni los castigos
físicos, en que el perro si obedece es por miedo, sino
todo lo contrario: es de elección un programa basado
en el refuerzo positivo y moldeado de comportamiento.
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