¿VACUNAMOS
DEMASIADO A NUESTROS ANIMALES?
Originalmente
publicado en Mi Comarca, Septiembre 2002
"Perla",
una perrita mestiza, tras ser vacunada de la rabia, desarrolló
fiebre y su malestar derivó en un fallo renal que la
llevó a la muerte. ¿Coincidencia?
Admito
que si este caso lo hubiera visto hace siete años,
a los dueños de "Perla" les hubiera asegurado
que era una mera coincidencia, incluso aún más,
hubiera negado en rotundo cualquier conexión. Pero
hoy en día, la cosa es bien distinta. Cada vez vamos
siendo más veterinarios que no creemos que estos casos
sean una coincidencia ni que las vacunas sean tan inocuas
como las pintan y nos replanteamos la necesidad de vacunar
anualmente a nuestros animales.
En
la última década, las universidades norteamericanas
han venido realizando mucha investigación sobre este
tema y cada vez la literatura veterinaria se llena de más
resultados alarmantes. Tanto es así, que el recientemente
fue sacado a la luz pública en un artículo publicado
en el Wall Street Journal el pasado 31 de julio, en el que
cuentan cómo se va apilando la evidencia de que las
revacunaciones anuales de perros y gatos no son necesarias
y pueden ser dañinas.
Los
estudios de los laboratorios fabricantes de vacunas no incluyen
los efectos a medio y largo plazo de las vacunas, ni tampoco
miden la duración de la efectividad de cada vacuna.
Así pues, sus recomendaciones de revacunaciones anuales
no tienen una sólida base científica para empezar
y aún es más, hay ciertos laboratorios que la
misma vacuna contra la rabia la comercializan con dos prospectos
distintos - uno que dice que tiene una validez de un año
y otro que indica una validez de tres años - para ajustar
la vacuna a los requerimientos legales de los diferentes estados...
De
otro lado, la investigación llevada a cabo en las universidades
apunta a que la protección de las vacunas contra las
enfermedades puede durar años (un mínimo de
tres años, incluso toda la vida del animal), lo que
hace que las revacunaciones anuales sean totalmente innecesarias.
Pero además esta investigación ha demostrado
repetidamente como las vacunas son capaces de causar enfermedades
serias en nuestros perros y gatos, tales como son las enfermedades
autoinmunes y el cáncer, entre otras.
Muchos
veterinarios siguen negando esta evidencia y, mientras en
los hospitales de las facultades de veterinaria americanas
llevan años siguiendo protocolos de vacunación
con revacunaciones si acaso cada tres años, ellos siguen
recomendando revacunar todos los años. No se sabe a
ciencia cierta si esto está motivado por un miedo real
pero infundado a las enfermedades o por miedo a que decrezcan
sus ingresos económicos, pero los que sufren las consecuencias
son los perros y gatos que son vacunados una y otra vez.
Si
este tema le preocupa, ¿qué puede hacer? Las
recomendaciones de inmunólogos veterinarios líderes
no sólo incluyen no revacunar todos los años,
sino además evaluar la relación beneficio:riesgo
de cada vacuna para cada animal en particular y evitar en
la mayor medida posible el uso de vacunas polivalentes. Obvio
que con la vacuna de la rabia, al tratarse de una cuestión
legal, poco podemos hacer más que esperar que nuestro
gobierno algún día se replantee modificar las
obsoletas leyes existentes a la luz de los nuevos conocimientos
en medicina veterinaria; pero con el resto de vacunas lo mejor
es que consulte con un veterinario que no niegue estos hechos
y siga protocolos de vacunación reducidos.
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