ALTERNATIVA
HOMEOPATICA PARA LA LEISHMANIOSIS CANINA
Originalmente
publicado en Mi Comarca, Diciembre 2002
"Macho"
a sus 11 años de edad fue traído a la consulta
con un cuadro de artrosis, heridas en piel que no cicatrizaban,
hemorragia gastrointestinal, gran letargia y anorexia, diagnosticado
de leishmaniosis mediante análisis sanguíneo
y con un tratamiento convencional interrumpido a la segunda
inyección por los terribles efectos secundarios que
este causó en él. Con el tratamiento homeopático
impuesto para él, su estado de ánimo cambió
radicalmente en cuestión de días, sus heridas
cicatrizaron a los tres días, eventualmente cesaron
las hemorragias y el dolor causado por su artrosis, y en todos
los análisis posteriores se mantuvo negativo a la leishmaniosis
durante los dos años más que duró su
vida. A los 13 años de edad falleció de una
patología cardiaca no relacionada, o citando las palabras
de su dueña, "conseguimos vencer su leishmaniosis
proporcionándole una buena calidad de vida durante
un tiempo considerable más, pero no pudimos luchar
contra su reloj biológico".
La
leishmaniosis canina (L. C.), vulgarmente conocida como la
"enfermedad del mosquito", es una enfermedad sistémica
grave causada por protozoos del género Leishmania que
se transmite por picadura de un mosquito del género
Phlebotomus. Esta enfermedad es frecuente en zonas ecuatoriales
y subecuatoriales, incluyendo los países de la cuenca
mediterránea entre los que se encuentra España
y se trata de una zoonosis en crecimiento progresivo.
La
sintomatología clásica de la L. C. es bastante
constante y uniforme: el perro parece viejo, delgado, con
ganglios inflamados, hemorragias y problemas de piel, aunque
no todos los perros que sufren de esta enfermedad presentan
todos estos síntomas. El diagnóstico se realiza
mediante un análisis de sangre.
En
el perro resulta muy difícil luchar contra este parásito,
haciendo que actualmente no haya medida preventiva eficaz
alguna y que las drogas empleadas en la terapia convencional
de la L. C. (antimoniales, alopurinol, etc.) sólo puedan
temporalmente proporcionar alivio sintomático, pero
al no poder eliminar por completo el parásito en el
perro, no puedan prevenir las recaídas. Además,
se trata de drogas muy fuertes que muchos perros no toleran
bien y menos de por vida. Estos resultados tan pobres son
causados por el hecho de que en el curso de la L. C. hay un
desequilibrio inmunológico profundo (inmunodepresión,
autoanticuerpos, etc.) y por el hecho de que resulta muy difícil
alcanzar una buena concentración de las drogas dentro
de las células, especialmente en órganos con
poca vascularización.
Considerando
que la leishmaniosis es una enfermedad en que las reacciones
inmunológicas del organismo hospedador juegan un papel
básico en la producción de síntomas clínicos
y lesiones patológicas y que las respuestas inmunológicas
son dramáticas pero no productivas, buscar una alternativa
a las drogas que trabaje no dirigida específicamente
contra el parásito sino a equilibrar el sistema inmunitario
del perro parece lo más lógico. Precisamente
es así como actúa la homeopatía: las
experiencias clínicas tanto en medicina humana como
veterinaria de estos últimos años muestran que
la homeopatía funciona muy bien a estos niveles en
que la medicina convencional tiene pocas armas.
Tanto
en mi opinión y experiencia como en las de varios compañeros
homeópatas de otros países mediterráneos
como Italia y Grecia, dónde esta enfermedad es un problema
igual que aquí en España y la homeopatía
veterinaria está más extendida que aquí,
la leishmaniosis es susceptible de ser bien curada con homeopatía.
Igualmente, los perros tratados constitucionalmente con homeopatía
y que llevan estilos de vida saludables son menos susceptibles
de contraer la enfermedad.
Ahora
bien, no quiere esto decir que haya un tratamiento homeopático
específico para la leishmaniosis, como parece haber
sido publicado el pasado 22 de septiembre en un artículo
del diario italiano "Il Nuovo", el cual da a entender
que una compañera italiana utiliza un protocolo con
tres medicamentos homeopáticos exclusivamente para
todos los perros que sufren esta enfermedad como si esto fuera
la panacea. Esto es muy incierto, la homeopatía es
mucho más complicada que esto. En homeopatía
tratamos individuos enfermos y no enfermedades, entonces hay
que entender que el tratamiento no es siempre el mismo para
todos los perros que sufren de leishmaniosis, sino que es
altamente individualizado y que el éxito del mismo
depende en gran medida de lo observadores que sean los dueños
del animal y de los posibles obstáculos a la curación
que se presenten en el estilo de vida de cada perro, entre
los que se incluyen una dieta pobre, vacunaciones excesivas,
uso continuado de drogas y agentes químicos, etc.,
ya que estos minan el sistema inmunitario del animal.
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