|
|
MITOS
SOBRE LA NUTRICIÓN DE LOS CARNÍVOROS DOMÉSTICOS
Publicado
en Mi Comarca nº 53, Marzo 2003, p. 20
Hay
una serie de mitos que, por desgracia, están inculcados
en la mente de la mayoría de la gente y que hacen que
el uso de alimentos comerciales para animales de compañía
esté tan extendido y de los cuales creo importante
informar con el fin de resaltar el error que ello supone.
-
Uno es que los perros y gatos domésticos tienen un
sistema digestivo "debilitado", lo cual no tiene
sentido alguno, pero es lo que hace que se crea que no deben
comer carne ni huesos crudos, es decir, sólo deben
comer alimentos procesados por calor.
-
Otro
de estos mitos es que es muy difícil alimentar a
un perro o un gato sin formación específica
en nutrición canina y felina. Este mito viene fomentado
por las grandes casas comerciales, quienes formando a veterinarios
y con sus fantásticos anuncios publicitarios nos
hacen creer que no se puede alimentar a nuestros compañeros
sin necesidad de su ayuda, más por su propio beneficio
económico que por la salud de nuestros compañeros
carnívoros.
-
Otro
es que cada comida tiene que ser perfectamente equilibrada.
Si pensamos por un minuto como comemos nosotros mismos,
nos damos cuenta que esto es antinatural, no vamos a un
restaurante y pedimos porcentajes de nutrientes para hacer
una comida completamente equilibrada, sino que alcanzamos
ese equilibrio con el tiempo a lo largo de varias comidas.
Viendo las costumbres de los carnívoros salvajes,
entendemos que ellos hacen lo mismo.
-
Todo
esto lleva al siguiente mito que es que el mejor modo de
alimentar a un perro o a un gato es con alimentos comerciales
perfectamente equilibrados.
El
gran problema de todos estos mitos es que han conducido a
que se alimente a los carnívoros domésticos
de formas antinaturales durante décadas, cuyos resultados
no pueden ser más que desastrosos como se está
viendo hoy en día con la gran incidencia de cáncer,
alergias alimentarias, enfermedades autoinmunes, etc. Varias
de estas patologías en muchos casos se pueden corregir
o, mejor aún, prevenir con una alimentación
natural biológicamente apropiada para la especie. Por
tanto, para proporcionar una vida larga y saludable a nuestros
compañeros carnívoros, la mejor nutrición
es aquella que imita tanto en contenido como en forma a lo
que comen sus parientes salvajes en su hábitat natural.
Volver
al menú de Artículos
|
Página
diseñada y mantenida por Servicios
Web Gray Ghost
© 2000-2003, Dolores Sánchez-Peñalver. Todos los derechos
reservados.
|