Qué hacer para que la dieta de tu perro sea lo más sana posible con alimentos comerciales

              

 

Actualmente los alimentos comerciales para perros y gatos están disponibles en 3 formatos: enlatados o latas, semi-húmedos y secos o piensos (balanceados). Desde ya descarta los semi-húmedos, pues tienen un gran contenido en azúcar y otros aditivos que no tienen valor nutritivo alguno y producen adicción. De los que nos quedan, latas y piensos, es importante aprender a leer las etiquetas. Lee los Hechos impactantes sobre los alimentos comerciales y las páginas correspondientes en la sección de enlaces para entender lo que significa cada ingrediente.

Busca que la carne sea apta para consumo humano. Lo ideal sería que los alimentos que dieramos a nuestros perros y gatos los pudieramos poner en nuestros platos. La carne que no es apta para consumo humano suele proceder de animales enfermos (con cáncer, tuberculosis, afecciones renales y hepáticas, y otras enfermedades que hacen que se decomisen en los mataderos), que han recibido grandes dosis de fármacos, incluso perros y gatos sacrificados en las clínicas veterinarias, los cuales tras pasar por la planta de procesamiento son convertidos en harina de carne. El pentobarbital sódico que se utiliza para las eutanasias no se elimina por el procesamiento, con lo cual estará presente en el alimento comercial. Si el alimento dice harina de carne o harina de carne y hueso, desde ya descártalo. Busca que la etiqueta indique el tipo específico de carne utilizado. Lee los Hechos impactantes sobre los alimentos comerciales.

Busca que los conservantes que lleve el alimento comercial sean naturales cómo la vitamina C o la vitamina E (antioxidantes). Si el alimento lleva antioxidantes químicos cómo la etoxiquina, el butilhidroxianisol (BHA) y el butilhidroxitolueno (BHT), descártalos. La etoxiquina es tóxica y está catalogada cómo pesticida por los organismos competentes en muchos paises y por tanto está prohibida en alimentos para consumo humano. El BHA y el BHT están consideradas sustancias químicas altamente peligrosas, que han sido relacionadas con varias formas de cancer, es decir, son cancerígenas.

Mira las fechas de envasado y caducidad. No compres sacos grandes si tienes un perro pequeño ni un saco cuya antigüedad exceda los 3 meses, es decir, no tengas el pienso almacenado abierto mucho tiempo, pues el alimento con el tiempo se enrancia. Las grasas rancias en el organismo del perro producen oxidación, proceso por el cual las moléculas inestables de oxígeno o radicales libres atacan a las células sanas para poder estabilizarse, contribuyendo a la aparición de cancer, artritis, dermatopatías varias (alérgicas entre ellas), alergias o intoloerancias alimentarias y otras enfermedades gastrointestinales con componente inmunológico, patologías hepáticas, cardíacas y oculares.

Mira que la carne, y no los cereales, sea el primer ingrediente (la principal fuente de proteínas) y, cómo he mencionado antes, si la etiqueta no especifica el tipo de carne (pollo, pescado, pavo, etc...), descártalo.

Evita los subproductos o derivados animales, pues puede ser cualquier parte del animal menos carne, cómo pezuñas, cuernos, plumas, picos, pelos, etc. Todo esto suma proteína, no digestible al igual que si añadieramos cuero por ejemplo, y por tanto sin valor nutritivo alguno, pero proteína al fin y al cabo.

En cuanto a los cereales, comprueba que son cereales enteros o integrales, evita las "moliendas" o "derivados" pues se refieren a los desechos o restos del procesado de los cereales para consumo humano, y no tienen la cantidad de nutrientes que tienen los cereales enteros, además de poder llevar polvo, etc.

En cuanto a las grasas, mira que estén identificadas de forma específica, no sólo cómo grasa animal y contengan conservantes naturales (vitamina E).

Descarta cualquier alimento que lleve cómo ingrediente la pulpa de remolacha, otro desecho de la industria azucarera. Cuando la pulpa de remolacha pasa a través del intestino, absorbe agua como una esponja y se hincha, lo cual hace que su tránsito sea muy lento produciendo un endurecimiento de las heces y estreñimiento, además de las consiguientes fermentaciones anormales del bolo alimenticio y producción de gas. Aunque la causa exacta de la dilatación aguda de estómago y torsión gástrica no está determinada, en mi opinión este tipo de ingrediente puede favorecer la aparición de dicha enfermedad al esponjarse y producir gran cantidad de gas.

Por último, si decides alimentar a tu perro con alimentos comerciales, asegúrate de que todos los ingredientes tengan valor nutritivo y complementa con una variedad de alimentos crudos y frescos todos los días, ya que esta variedad de alimentos ricos en nutrientes es el mejor modo de darle a tu perro una dieta equilibrada, al contrario de lo que las casas comerciales nos quieren hacer creer.

Para más información, dirígete a la sección de libros, dónde encontrarás la bibliografía utilizada para la elaboración de estas páginas y otros libros recomendados.

Nota: Esta información pretende ser una guía para aquellos que están interesados en una alimentación natural a base de alimentos crudos para sus perros y gatos y siempre debe complementar a aquella que le proporcione su veterinario. Nada puede reemplazar a una historia completa y un exámen físico realizado por su veterinario. - Dolores Sánchez-Peñalver, Veterinario.

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